Ahora que estoy de regreso en casa, y con la evolución que tuvo mi dermografismo mientras estuve en Madrid, he decidido visitar nuevamente a una nueva alergóloga para que me dé un tercer diagnóstico de lo que tengo y ver si logra ayudarme con alguna solución.
Lo primero que me dijo fue:
“¡Tiene que hacer dieta! Y por favor cúmplala al pie de la letra.”
Con esas palabras y dichas en un tono bastante intimidante y exigente, quién no la cumpliría. Posterior a sus palabras, procedió a imprimir un papel mientras escribía todo mi historial médico después de una serie de preguntas que me hizo.
Como de costumbre me envío a hacerme varios análisis y exámenes. Y junto a la orden de exámenes me adjuntó la hojita que estaba imprimiendo.
La hojita decía: Dieta de exclusión hipoalergénica, en la que se detallaban los alimentos y fármacos que no debo consumir durante el tratamiento.
Algunos, ya conocidos de mi otra dieta dermográfica, pero ahora vi que habían unos nuevos:
ALIMENTOS QUE NO PUEDO COMER CON DERMOGRAFISMO
Colorantes (colas, gaseosas, jugos sintéticos, etc)
Conservantes (alimentos envasados o enlatados)
Embutidos (salchichas, mortadela, jamón, etc)
Chocolate
Golosinas (Cheetos, doritos, Kchitos, etc)
Tomate fresco
Frutillas
Uvas
Piña
Maní
Nueces
Almendras
Mariscos (camarón, concha, cangrejo, etc)
Atún, albacora, sardina
Alcohol
Carne de cerdo
Comida China
Condimentos (en especial Aji no moto)
Ají
Aspirinas
Alka Seltzer
Sal de Andrews
Aines
Voltarén
Cataflam
Apronax
Novalgina
Profenid
Diclofenaco
Naprosyn
Buprex
Femen
No queda de otra que cumplirla al pié de la letra y ver resultados en un mes.
Me la tomó una gran amiga fotógrafa, Karen Vinueza. Bueno, al menos sirvió para algo el dermografismo

