Y empieza la travesía hacia el viejo continente.
Como era de esperarse, empecé a empacar la maleta la mañana del 2 de Octubre, después de haber escuchado a mi mamá decírmelo como con una semana de anticipación, pero tenía muchas cosas pendientes (salidas, despedidas, cachuelos, cenas, el romanticismo jaja) y era lo último que quería hacer.
Esa misma noche (23:00) partía mi avión hacia Madrid. Me esperaban 11 horas de vuelo; verdaderamente no me quejo, era vuelo directo y pudo ser peor si tenía escalas. No sé por qué todas veces que he viajado me toca sentarme en las salidas de emergencia y siempre viene la azafata a darme el folleto que tengo que leer por si necesito abrir esas puertas; espero NUNCA tener que hacerlo.
El vuelo fue placentero, dormí 8 horas gracias a Anautín (la pastilla del mareo) y las otras 3 horas me dediqué a comer y llenar los papeles de migración y aduana. Finalmente llegué, ya me habían dicho que el aeropuerto Barajas tiene 4 terminales (T1, T2, T3 que son las antiguas y T4 y T4s las nuevas). Llegué a la T4 y como desconocía el lugar, seguí a la multitud. Vaya! Fueron como 30 minutos entre subidas y bajadas de escaleras eléctricas, tomar un tren para ir a migración y finalmente a recoger el equipaje.
Gracias Luis por las fotos!

Papi y mami

CJ
