Al día siguiente, 13 de febrero, o sea el día 2, teníamos 3 planes:
1.Irnos al Carnaval de Cádiz (presupuesto: €80)
2.Irnos a esquiar a Sierra Nevada (presupuesto: €150) y
3.Irnos a Motril, donde cerca hay una playa muy linda (presupuesto: €10)
No hay que ser brujo para saber por cuál nos fuimos, recuerden que esto es un viaje mochilero y de bajo presupuesto jaja aunque moría por ir a esquiar otra vez.
Partimos Sully, Nico y yo por la opción 3. No voy a entrar en mucho detalle, pero cuando llegamos a Motril, ninguno de los 3 quería estar ahí. Podía imaginar lo que pasaba por la cabeza de cada uno en ese momento: “¿Qué carajos hago aquí?” jaja. La ciudad estaba muerta, parecía un pueblo fantasma y un torrencial aguacero terminó por dañarnos el paseo. La playa ni hablar, realmente no me inspiraba tomar fotos y menos con esa lluvia, la temperatura empezó a bajar y ya no sentía ni las manos, ni la nariz. No pasaba ni un miserable bus para el regreso a la estación, así que nos tocó tomar un taxi que pasó de pura casualidad.
Pero en todo caso: ¡viva la aventura!
Cuando menos ese fantasma llevó un paraguas
